Daniel Pardo's Blog

Un reguero de letras, por Daniel Pardo

Caballero imprudente

leave a comment »

El comediante Ricky Gervais

“Evite emplear gente sin suerte y siempre bote la mitad de las hojas de vida que recibe”, dice David Brent, jefe de la oficina recreada en The Office interpretado por Ricky Gervais.

Es difícil encontrar a alguien que se queje de The Office por una sencilla razón: es perfecta. ¿Por qué? Porque es una serie en un formato atípico que captura, con una eficiencia y claridad extraordinarias, los detalles patéticos de la rutina y la manera aburrida como funciona el mundo ejecutivo hoy en día. La versión gringa, televisada por la NBC en EEUU y por el Canal FX en Colombia, estrena su quinta temporada el 17 de septiembre y es protagonizada por el hilarante Steve Carell, estrella de la ya clásica Virgen a los 40. La versión original, la británica, se proyectó del 2001 al 2003 por la BBC, y fue el gatillo que dio a conocer a un genio, Ricky Gervais. El hombre ha llevado la serie a Brasil, Francia, Canadá y ahora, el próximo 2 de octubre, debuta como director de cine con La Invención de Mentir, comedia que produjo, dirigió, escribió y protagonizará.

De hecho, todo lo que protagoniza viene de su auténtica pluma, que comparte Stephen Merchant. Del ingenio de ambos también han salido Extras —un sitcom sobre un extra que colabora en películas con grandes estrellas—, The Ricky Gervais Show —un stand-up show en formato de podcast que ha sido bajado más de 8 millones de veces— y actualmente están filmando Cementery Junction —una comedia de tres amigos trabajando para una aseguradora en los años 70—. Y no bastando con eso, Gervais ha escrito tres libros y en los 80 tuvo un grupo de pop, Seona Dancing, con el no alcanzó el top 40 de sencillos en Inglaterra pero con el que, insólitamente, obtuvo gran acogida en Filipinas. En el 2002, fue boxeador por una noche.

Gervais empezó a estudiar biología y se cambió a filosofía en la Universidad de Londres, donde conoció a su esposa, la escritora Jane Fallon. Según le dijo su madre al Independent, Gervais nació por accidente, a lo que él respondió, “no solo eso; mi papá estaba borracho cuando llenó el registro de nacimiento, y de ahí la absurda ortografía de mi segundo nombre, Dene”. De ella, que se casó con un obrero canadiense recién llegado de la Segunda Guerra, Gervais heredó el humor de la clase trabajadora inglesa: un sarcasmo extremista que no mide las palabras. Por las mañanas, ella le preguntaba, “¿por qué te levantaste tan temprano? Te cagaste en la cama, ¿verdad?”, y cuando sacaba buenas notas en el colegio, le decía, “pero, ¿cómo? Si eres tan inútil como un tipo sin pierna en una pelea de culos”.

Gervais ha dicho que el hambre en África podría ser saciada si la gente se mudara más cerca del agua; que los inválidos son perezosos; se ha burlado de la parálisis de Stephen Hawking y durante la celebración del décimo aniversario de la muerte de la princesa Diana bromeó con la estatura y el peso de Elton John. La mayoría de gente lo entiende, pero no han faltado los que lo tachan de vulgar, a lo que Gervais le dijo a The Guardian, “me gusta la idea de que la gente crea que yo odio a Stephen Hawking”.  También han dicho que está obsesionado con su fama y el ventrílocuo Keith Harris rehusó a actuar en Extras porque “Gervais es un racista intolerante”.

Entonces, ¿cómo logró un inglés de la clase trabajadora que le tiene miedo a la arañas y llora cuando oye una sinfonía del compositor Ralph Vaughan Williams expandir The Office en tan solo 5 años? ¿De cuándo a acá viene un comediante inglés a América y logra hacerse entender? Gervais logró que el gringo promedio aprendiera a reírse de sí mismo. Sin vacilar, se burla de que los gringos no entienden inglés y que solo piensan en tener una dentadura de piano. Lo que es un hecho, es que a los americanos les cuesta el humor británico. Y sin embargo, Gervais ya es un peso pesado en Holywood. ¿Cómo lo hizo? Tal vez la respuesta sea que el éxito de Gervais llegó después de haber cumplido 40 años. A pesar de que en la mayoría de sus entrevistas se vende como una persona insegura y tímida, su humor es sólido y decidido.

“Uno tiene que aceptar que a veces es la paloma y a veces la estatua”, remata David Brent.

Publicado en Lecturas Dominicales de El Tiempo en agosto de 2010

Anuncios

Written by pardodaniel

agosto 20, 2009 a 3:36 pm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: