Daniel Pardo's Blog

Un reguero de letras, por Daniel Pardo

Los otros

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Tenía las cejas gruesas, nariz chata y piel seca. Era un indígena de pura cepa. A sus cinco años de edad, en 1885, unos soldados que perseguían a los rebeldes del Cauca atacaron su casa y violaron a su hermana. Fue soldado del ejército nacional durante la Guerra de los Mil Días, hasta 1903, que volvió a ser el campesino que siempre fue. Insatisfecho por las injusticias de los mayordomos y terratenientes, Manuel Quintín Lame, un civilizado montés autodidacta que ha sido calificado de caudillista, se dedicó a estudiar y conseguir argumentos para reivindicar el legado de su cultura en un país de criollos. Y en eso se le fue la vida.

La civilización montés: La visión india y el trasegar de Manuel Quintín Lame en Colombia, una investigación de la antropóloga Mónica Espinosa publicada por la Universidad de los Andes, habla sobre esto: sobre la insatisfacción sociopolítica -e incluso cultural- que marcó la vida de este juglar de la ‘causa indígena’.

Y qué mejor momento para hablar del tema, ahora que estamos preguntándonos por el significado de lo que pasó hace 200 años. Porque, así no lo diga explícitamente, lo de Espinosa tiene mucho que ver con lo que, por ejemplo, se preguntaba el historiador Mauricio Nieto en Semana hace unos días: ¿independencia de quién? ¿libertad de quién? ¿según quiénes?

La vida y obra de Lame, y todas las manifestaciones que se forjaron a partir de él, son claras muestras de que, ni siquiera después de la constituyente del 91, podemos pensar en un país incluyente en el que todos sus habitantes, por diferentes que son, se sienten cómodos sociopoliticamente. Y no solo se trata de participación política o propiedad sobre la tierra, sino -como lo desmura Espinosa con entrevistas y documentos de archivo, unos escritos por Lame- de una herida en la identidad indígena que no se ha podido sanar.

Es, definitivamente, un proyecto pretencioso. Porque salir de una Universidad en el centro de Bogotá a los lugares más recónditos del país a encontrar e interpretar los legados que dejó Lame no es fácil. Porque hablamos de gente que lleva siglos viéndose –y siendo vista- como El Otro, como un ser humano distinto que no comparte rasgos culturales con los ‘civilizados’; que piensa y vive distinto. Pero Espinosa hizo la tarea: usó el método antropológico, escribió con destreza, y logró articular el presente y el pasado con una premisa concreta: todavía hay gente que se siente en la Colonia.

Arango Espinosa, Mónica. La civilización montés: La visión india y el trasegar de Manuel Quintín Lame en Colombia. Centro de Estudios Socioculturales e Internacionales – CESO. Universidad de los Andes. Bogotá, 2009.

Publicado en Revista Arcadia en Agosto de 2010

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Written by pardodaniel

agosto 19, 2010 a 2:59 pm

Publicado en Revista Arcadia

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