Daniel Pardo's Blog

Un reguero de letras, por Daniel Pardo

¿Por qué se fue Alfredo Rangel de Semana?

leave a comment »

https://i2.wp.com/farm5.static.flickr.com/4151/5008611967_6e7363e3f1_o.jpg

En la universidad me pusieron a leer a Alfredo Rangel. Las columnas de El Tiempo que recopiló en Guerreros y Políticos: Diálogo y conflicto en Colombia, 1998-2002, fueron la fuente que usamos para entender, a grandes rasgos, cuáles son las causas, los efectos y las posibles soluciones del eterno e indescifrable conflicto que vive Colombia hace, pongámosle un número, sesenta años. Rangel nos explicó, de manera clara, los conceptos de negociación, extorsión, desmovilización, reconciliación y poder civil. Sabíamos que era un analista de derecha, y por eso teníamos que ser escépticos. Pero era una derecha académica, inteligente, balanceada. Una derecha que vale la pena, incluso para un estudiante.

Años después, Rangel llegó como columnista a la revista Semana y, con eso, pasó de ser fuente de análisis a fuente de chistes y motivo de burla. ¿Qué le pasó a Alfredo Rangel? ¿Por qué se volvió tan bobito, tan insubstancial, tan ciego? ¿Qué tuvo que pasar en su cabeza para lograr desprestigiarse, solito, en los dos años que fue columnista de Semana? ¿Por qué lo botaron de Semana?

Rangel llegó a la Rrevista por tres razones. Uno, porque necesitaban un analista que le hiciera contrapeso a los columnistas antiuribistas. Con la salida de María Isabel Rueda, una uribista, y la llegada de María Jimena Duzán, una antiuribista, quedaba ese hueco por llenarse, y Rangel representaba un análisis sesudo de las cosas desde la derecha. En segundo lugar, él entendía el conflicto, conocía a las FARC y tenía clara la seguridad democrática. Era, como había demostrado en El Tiempo, una derecha buena, por académica, que incluso llegó a criticar la Seguridad democrática: dijo que ésta había desplazado los actos de la guerrilla a carreteras secundarias y que las FARC no estaban derrotadas, sino en un repliegue táctico. Por último, Rangel llegó a remplazar a Rafael Nieto, un columnista de derecha que, así como él, lo había hecho bien en El Tiempo pero no pudo en Semana. Cosa que da para una o varias preguntas: ¿será más difícil escribir en Semana? ¿Les va mal a los conservadores en Semana? ¿Puede un columnista volverse malo y cambiar de perspectiva sólo porque cambia de medio? ¿Puede un columnista ser independiente, riguroso, sin ser militante y arbitrario?

Pero volvamos a Rangel. Como si predijera su despido de Semana, Juanita León escribió en septiembre pasado un artículo titulado “El reencauche de Rangel”, en el que, con la coyuntura de un nombramiento como Consejero para la Seguridad Ciudadana que Rangel al final no aceptó, se preguntaba por las cagadas como columnista de alguien que en su momento fue uno de los expertos en conflicto más prestigiosos y de mayor credibilidad del país.

Después de que perdió en las elecciones al Congreso en 2005, a las cuales se lanzó con Cambio Radical y con las que se declaró partidario de la reelección de Uribe, a Rangel se le corrió una teja. Se volvió militante y partidista, pecados para un periodista y analista político. Dice León que desde entonces “su rol (en Semana) se convirtió en defender al Gobierno del escándalo de la semana anterior, fuera éste los negocios de los hijos de Uribe, las chuzadas del DAS o, incluso, los falsos positivos.” Por haber perdido la credibilidad, la Fundación Seguridad y Democracia, un centro de pensamiento que había sido financiado por los gringos y estaba encabezado por Rangel, casi se quiebra.

Hay un antes y un después de la entrada a Semana de Alfredo Rangel. Antes lo leíamos en la universidad y ahora los humoristas se burlan de él. Samper Ospina lo volvió uno de sus personajes, porque dijo que, junto a Fernando Londoño, es uno de los periodistas más originales del país. Y el mismo Vladdo, en un artículo publicado en su blog, dijo que “los escritos de Rangel parecen dictados por Palacio, o dejan entrever alguna aspiración burocrática…Ni a José Obdulio, ni a J. J. Rendón les hubiera quedado mejor.” Rangel pagó haberse vendido de esa forma al uribismo fundamentalista, que defiende lo indefendible y su salida de Semana fue uno de los platos rotos.

Según el Panel de Opinión que hizo Cifras y Conceptos el año pasado, Rangel no estaba entre los primeros veinte columnistas más leídos del país, mientras que los otros cuatro de Semana estaban entre los primeros siete. Entonces, si Rangel resultó tan malo ¿por qué no lo sacaron antes? Porque Semana es Semana, una publicación que sólo se gana peleas necesarias, y haberlo sacado antes de que terminara el gobierno de Uribe habría significado una riña más con el ex presidente. Por eso esperaron a que empezara la administración de Santos: a que todos nos volviéramos santistas, a que Duzán, Coronell y Caballero se volvieran gobiernistas, y a que la idea del contrapeso al uribismo dejara de ser necesaria.

Y ¿a quién trajeron? Como ya todos los columnistas están a gusto con el gobierno, Semana se dio el lujo de traer un columnista arriesgado, riguroso, analítico y sin pelos en la lengua: León Valencia, un ex guerrillero del ELN, investigador del conflicto desde la Corporación Nuevo Arco Iris y ganador del premio Simón Bolívar en 2008 a mejor columna de opinión.

Uno pensaría que Semana se quedó sin equilibrio: que se quedó sin columnistas que defiendan a la derecha. Sin embargo, resulta que ahora sí es coherente, o al menos argumentable, defender a la derecha, y que incluso los columnistas de Semana, que en su mayoría son más de centro que de izquierda, la defienden. El que defendiera a Uribe quedaba en ridículo, porque era demasiado obtuso defenderlo. Y por eso Rangel era inviable. Y por eso nadie lo leía. Y por eso se fue.

Publicado en Kien & Ke en enero de 2011.

Anuncios

Written by pardodaniel

enero 17, 2011 a 11:32 am

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: